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  • Elia Rios

¿Qué es una corrección de estilo?

Actualizado: 19 de oct de 2019


Ya son varias las ocasiones en las que un cliente ha estado a punto de contratar mis servicios sin tener claro cómo voy a tratar su texto. La mayoría de las veces las dudas son acerca de la corrección de estilo.



¿Necesito comprender qué es?


No necesito saber los procedimientos del arquitecto de la casa que compré. ¿Por qué necesito comprender esto si el resultado es lo que importa? Sencillo: porque probablemente necesitarás pedir explicaciones sobre alguna intervención de las que realice. Al arquitecto no vas a preguntarle porque colocó el muro de carga aquí o allá porque tú no tendrás la última palabra. En una corrección si.


Como profesional es importante que el autor quede satisfecho con el trabajo realizado. Esto se complica si no saben lo que el corrector hace. He tenido clientes que se resisten a que otra persona modifique su texto o a los que les cuesta comprender el motivo de algunos cambios. Para facilitar la comunicación y que te sientas cómodo antes de contratar los servicios de un corrector debes estar bien informado.


Ortotipo….¿qué?


La corrección de estilo puede ser algo más compleja de entender. Comencemos por la ortotipográfica. Esta corrección se realiza durante la corrección de primeras pruebas, pero tranquilo, ya hablaremos de los procesos de edición en otro momento.


El prefijo griego orto- significa ‘correcto’ mientras que tipografía se comprende como ‘arte de imprimir’. Se podría decir que hablamos entonces de preparar un texto para imprimirlo correctamente.


La corrección ortotipográfica incluye tanto la verificación del buen uso de las normas gramaticales como de la utilización de las herramientas tipográficas, es decir; espacios, cursivas, índices, sangrías, líneas viudas, negritas, etc.


Simplificándolo mucho se podría decir que la corrección ortotipográfica es la más técnica. Esto no quiere decir que la corrección de estilo se base en la intuición del corrector ni mucho menos, pero si es algo menos cuadriculada. Es precisamente por eso la que causa más dudas en el autor una vez realizados los cambios ya que son más complejos de explicar.


Es importante que sepas que ambas correcciones no deben realizarse a la vez. Un corrector profesional debe separar una corrección de otra ya que la predisposición en la lectura puede variar. No es lo mismo estar a la caza de erratas, fallos ortográficos o de sintaxis letra por letra y oración por oración que realizar una lectura más 'en conjunto' fijándonos en, por ejemplo, posibles incoherencias de la narración.


Si contratas ambos (es lo más aconsejable; la mayoría de los correctores los unifican en sus tarifas) debes tener en cuenta que son DOS SERVICIOS INDEPENDIENTES y un buen profesional necesitará su tiempo para realizarlos minuciosamente.


Entonces, ¿qué es la corrección de estilo?


Lo más sencillo es decir que la finalidad de la corrección de estilo es facilitar la lectura y su comprensión. A menudo el autor ha trabajado tanto en el texto que comprende a la perfección cada mínimo mensaje que ha querido transmitir y es difícil (casi imposible) salir de ese punto de vista para captar si el lector realmente está recibiendo el mensaje deseado o si lo está comprendiendo.


Lo primero a tener en cuenta es cuál es la finalidad del texto y el tipo de lector al que va dirigido: divulgativo, educativo, comercial… el lenguaje no será el mismo en ningún caso.

¿Qué observa un corrector de estilo?



·Elimina lo innecesario o la información repetida. También detecta lagunas en el argumento.


Es habitual que el autor cometa dos tipos de errores: o bien da por sentado que el lector sabe tanto como él o bien todo lo contrario. Esto provoca que de explicaciones confusas o repetitivas que al lector le pueden resultar pesadas.


·Interviene, si es necesario, modificando muletillas, expresiones, extranjerismos etc.

Imagina el relato de un autor mexicano; muchas de sus expresiones habituales no serán comprendidas o, peor todavía; serán mal interpretadas. Con el beneplácito del autor (puede que éste no quiera modificar esto, aunque siempre se le aconsejará para ampliar el nicho de lectores) el corrector deberá encontrar palabras y expresiones que comprenda todo hispanoparlante.


·Detecta incoherencias.

En una escena el personaje está en una habitación dando la espalda al resto de personajes que se encuentran en el salón. El autor destaca el nerviosismo del personaje por no poder ver qué están haciendo los demás. A continuación el narrador explica como uno de los personajes del salón observa como el de la habitación hace una mueca. Esto es imposible: no existe campo visual entre ellos.


·Corrige cambios de estilo.


El autor cambia el estilo del narrador. Comienza más “formal” y acaba teniendo un lenguaje más coloquial o lo va variando. Quizá un personaje comienza a hablar de un modo distinto sin motivo alguno. O incluso la estructura de los párrafos es uniforme o la narración se acelera cuando hasta entonces había sido mucho más detallada.


En resumidas cuentas: el ritmo de lectura suele variar. Por ejemplo: al final de un relato suele haber más errores de este tipo ya que el autor acaba algo ‘quemado’ de trabajar en un mismo texto mucho tiempo. Por eso es importante que el corrector justifique este tipo de cambios ya que puede existir un motivo oculto que se muestre más adelante (ejemplo simple: un personaje ha sido poseído por otro pero se desvelará solo al final).


Podría contarte muchos más casos, pero así es una corrección de estilo: compleja. Y es mucho más que estos ejemplos que te he dado. Pueden surgir todo tipo de intervenciones.


Lo importante es que tengas la duda que tengas la compartas con el corrector antes de contratar sus servicios y, por supuesto, una vez entregado el documento corregido. Te ayudaremos en todo lo necesario para que tu texto brille y, sobretodo, para que TÚ lo veas brillar y no palidecer. ¡Para eso estamos!

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